Regional Treaty on the Prevention of Pneumoconiosis and Occupational Respiratory Diseases – Lima Treaty 2025
En el marco del II Congreso del Observatorio de Neumoconiosis de las Américas, celebrado el 14 y 15 de noviembre de 2025, se presentó oficialmente el Tratado de Lima 2025, un instrumento técnico-político que marca un hito para la prevención de las enfermedades respiratorias ocupacionales en América Latina y el Caribe. Esta iniciativa, impulsada por el Observatorio de Neumoconiosis de las Américas y ASOPESMA, reconoce que la salud de los trabajadores es un deber colectivo y una práctica de justicia social.
Contexto y necesidad
La neumoconiosis y más ampliamente las enfermedades pulmonares provocadas por la exposición a polvo respirable (sílice cristalina, asbesto, entre otros agentes) siguen siendo un problema de salud pública y laboral en múltiples países de la región. Aun cuando la ciencia, normativa y vigilancia han avanzado, persisten brechas técnicas, organizativas y políticas que requieren de una respuesta coordinada. Frente a ello, el Tratado de Lima se erige como una hoja de ruta común.
Objetivos del tratado
El Tratado de Lima 2025 se propone:
- Establecer un marco regional armonizado para la vigilancia, diagnóstico y prevención de neumoconiosis y otras enfermedades respiratorias laborales.
- Promover la implementación de protocolos basados en evidencia, incluyendo la lectura radiográfica según los criterios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) versión revisada 2022.
- Facilitar la cooperación técnica e institucional entre países, académicos, sindicatos y empresas.
- Alinear las políticas de salud ocupacional con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en particular ODS 3 (salud y bienestar), ODS 8 (trabajo decente), ODS 9 (industria e innovación) y ODS 17 (alianzas para el desarrollo).
- Reconocer el derecho de todo trabajador a respirar aire limpio, independiente del sector económico, la altitud o el país de operación.
Contenidos principales
El texto del tratado aborda varias dimensiones clave:
- Definiciones operativas y criterios diagnósticos para neumoconiosis y otras enfermedades instalativas por polvo respirable.
- Requisitos mínimos para los programas de vigilancia médica ocupacional, incluyendo vigilancia funcional y radiológica.
- Buenas prácticas laborales y de higiene industrial para minimizar la exposición a sílice, asbesto o polvo respirable en minería, construcción, molienda, entre otros sectores.
- Directrices para la adaptación del trabajo en altura y en condiciones especiales, sin perder de vista la aptitud médica y la salud respiratoria.
- Mecanismos de cooperación transfronteriza, intercambio de datos y estandarización de protocolos.
- Compromiso para difundir la cultura preventiva y fortalecer la capacidad técnica de los países miembros.
Implicancias prácticas para los miembros de ASOPESMA y países aliados
El Tratado de Lima 2025 ofrece un marco que debe transformarse en acción concreta: desde la actualización de políticas nacionales de salud ocupacional, hasta la implementación de programas de vigilancia compartidos y la creación de redes de formación técnica. Para los profesionales del área (medicina del trabajo, higiene industrial, neumología ocupacional, etc.), significa un estándar común que facilita la interoperabilidad, la comparación de datos y el fortalecimiento de la práctica.
https://www.asopesma.org/neumoconiosis/tratadoRegional.pdf
Invitación a la adhesión
La firma y adhesión al tratado no es solo un acto simbólico, sino una declaración de responsabilidad activa. En ese sentido, el Observatorio de Neumoconiosis de las Américas proyecto perteneciente a ASOPESMA invita a gobiernos, empresas, sindicatos y profesionales a sumarse mediante el formulario de adhesión (Formulario de Adhesion). Más firmas generan mayor peso político, técnico y económico para exigir mejores controles, vigilancia robusta y prevención efectiva.
Conclusión
El Tratado de Lima 2025 representa un nuevo capítulo en la salud laboral de América Latina, donde la ciencia, la ética y la acción colectiva se encuentran. Es una invitación a que la prevención deje de ser un ideal y se convierta en una práctica sistemática, compartida y efectiva. Que ningún trabajador pierda salud ni dignidad por respirar polvo en su jornada laboral.

